La tristeza de su hija cada vez que debía salir a volar llevó a Mausi Cortez a buscar respuestas en libros de psicología y cuentos infantiles. Al no encontrar una historia que reflejara su realidad, decidió escribirla ella misma.
“No quiero que te vayas”. Esa frase, repetida una y otra vez por su hija Cielo cada vez que la veía ponerse el uniforme terminó convirtiéndose en el punto de partida de una historia mucho más grande.
Mausi Cortez es piloto panameña de Boeing 737, que lleva nueve años volando. También es mamá de Cielo, de 6 años, y Lucas, de 4. Su profesión implica pasar noches fuera de casa, tomar vuelos nacionales e internacionales y despedirse de sus hijos con más frecuencia de la que quisiera.

Cuando Cielo tenía 2 años, Mausi comenzó a buscar un libro que pudiera ayudarla a explicar algo aparentemente sencillo, pero emocionalmente complejo: mamá tiene que irse a trabajar, pero eso no significa que se vaya de su vida.
Buscó cuentos en distintos países. Encontró historias sobre padres que trabajan en horario de oficina: de 8 de la mañana a 5 de la tarde; incluso sobre pilotos, pero ninguna hablaba de lo que realmente le preocupaba: las emociones de los niños cuando mamá o papá se ausentan durante varios días. Hasta que Luis, su esposo, que también es piloto, le dijo: “Escríbelo tú”.
Así nació No quiero que te vayas, un cuento que Mausi comenzó a escribir hace dos años y que convirtió a sus propios hijos en protagonistas. Los conejitos de la historia representan a Cielo y Lucas; la mamá coneja es ella.

En sus páginas, una madre explica a sus hijos que, aunque ella tenga que viajar lejos, siempre los lleva consigo. Les cuenta que son sus “verdaderos motores” (en la historia los dos conejitos son los motores del avión). También les dice que cuando mira a niños en el avión imagina que son ellos quienes la acompañan y que, cuando sienten el viento en sus rostros, pueden imaginar que son los besos que mamá les envía desde el cielo.
Pero el libro va más allá de la historia. Incluye herramientas de acompañamiento psicológico como la “cajita de besitos”, notitas sorpresa, calendario de mamá y papá y objetos de transición, entre otras, que pueden ayudar a hacer más llevadera la separación. También incorpora páginas para colorear. El libro fue ilustrado por Yassi Duque, pero el avión fue pintado por su hija Cielo.
La primera vez que el esposo de Mausi leyó el cuento a Cielo mientras ella estaba volando, ocurrió algo que confirmó que la historia tenía sentido: la niña, que antes se dormía llorando por la ausencia de su madre, terminó más tranquila.
“Aunque mamá no está con ellos físicamente, mamá siempre está pensando en ellos”, explica Mausi.
Y quizá ahí está la esencia del libro: en recordarles a los niños que una ausencia no necesariamente significa distancia emocional. Porque hay madres que se van a trabajar por unas horas. Otras por varios días. Algunas lo hacen desde una oficina y otras, como Mausi, desde miles de pies de altura. Pero todas llevan algo consigo. A sus hijos.
El cuento No quiero que te vayas será presentado en la Feria Internacional del Libro en Panamá que se celebrará a partir de la próxima semana: el martes 25 en Gran Morrison, de 9 a 10 a.m.; el viernes 28 de agosto en El Hombre de la Mancha, de 11 a.m., a 12:50 p.m., y el sábado 29 de agosto en Gran Morrison, de 1 p.m., a 2 p.m.