El cierre de múltiples espacios aéreos en el Golfo y el Levante obligó a aerolíneas de Europa, Asia y África a cancelar y desviar vuelos, generando un impacto inmediato en la conectividad intercontinental y mayores costos operativos para la industria.
La escalada del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán vuelve a impactar de lleno a la aviación mundial. Cientos de vuelos fueron cancelados o reprogramados este sábado 28 de febrero, luego del ataque conjunto de Washington y Tel Aviv contra la República Islámica y las posteriores represalias iraníes, lo que ha provocado el cierre de múltiples espacios aéreos en la región.

Las alertas abarcan desde el Mediterráneo oriental hasta el Golfo Pérsico. Autoridades aeronáuticas decidieron cerrar temporalmente los espacios aéreos de Bahréin, Emiratos Árabes Unidos, Irán, Iraq, Kuwait, Jordania y Líbano, mientras no se descarta que otros países adopten medidas similares ante el aumento de la tensión.
La decisión busca salvaguardar la seguridad de las operaciones aéreas frente a ataques dirigidos contra Israel, bases militares y oficinas diplomáticas estadounidenses en distintos puntos de la región. En paralelo, la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA) recomendó a las aerolíneas evitar las zonas afectadas.
Aerolíneas suspenden y reprograman operaciones
Desde la madrugada del sábado, múltiples compañías comenzaron a ajustar sus itinerarios hacia y desde el Medio Oriente, así como aquellos vuelos que utilizan el espacio aéreo iraní. Israel volvió a quedar con conexiones limitadas.
Entre las aerolíneas que informaron cancelaciones y suspensiones figuran:
- Aegean Airlines: canceló vuelos hacia y desde Beirut, Erbil y Tel Aviv hasta el 2 de marzo.
- Air France y KLM: suspendieron servicios a Beirut y Tel Aviv; KLM adelantó la suspensión de su ruta Ámsterdam–Tel Aviv.
- British Airways: canceló vuelos a Amman, Bahréin y Tel Aviv.
- Virgin Atlantic: aplicó desvíos para evitar el espacio aéreo iraquí.
- Iberia Express: suspendió un vuelo a Tel Aviv, mientras Iberia retornó un servicio a Doha.
- Lufthansa: interrumpió operaciones a Beirut, Muscat y Tel Aviv hasta el 7 de marzo y evitó sobrevolar varios países de la zona.
Desde África, Ethiopian Airlines canceló vuelos desde Addis Abeba a Amman, Beirut, Dammam y Tel Aviv. Egyptair suspendió algunos servicios desde El Cairo hacia Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Kuwait, medida que podría ampliarse. También Air Cairo adoptó acciones similares.
Mayor impacto en aerolíneas del Golfo y Turquía
Las compañías del Golfo Pérsico figuran entre las más afectadas.
- Emirates suspendió temporalmente operaciones desde Dubái.
- Etihad Airways canceló o reprogramó varios vuelos desde Abu Dhabi.
- Air Arabia y flydubai suspendieron servicios.
- Qatar Airways comenzó cancelando rutas específicas y posteriormente paralizó todas sus operaciones.
- Desde Arabia Saudita, Saudia, flyadeal y flynas detuvieron vuelos.
- Oman Air y SalamAir reportaron suspensiones.
- Turkish Airlines también suspendió operaciones hacia varios destinos regionales.

El conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán —sumado a la guerra en Palestina— vuelve a golpear a la conectividad aérea de una de las regiones estratégicas para el tráfico intercontinental.
Impacto global y aumento de costos
Aunque el foco está en Medio Oriente, el efecto es global. Irán e Iraq forman parte del corredor aéreo tradicional entre Europa y Asia, por lo que el cierre de estos espacios obliga a desvíos más extensos, especialmente ante la paralización en Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos.
Estos cambios incrementarán los tiempos de vuelo y los costos operacionales —combustible, tripulaciones y logística— además de generar complicaciones para miles de pasajeros en conexiones intercontinentales.
Por ahora, no existe certeza sobre cuándo podrían normalizarse las operaciones. Las aerolíneas y autoridades continúan monitoreando la situación, reiterando que la seguridad de pasajeros y tripulaciones es la prioridad absoluta.