Aunque la región recuperó rápidamente el tráfico después de la pandemia, todavía existen aeropuertos por debajo de sus niveles previos. ACI-LAC considera que la apertura y desregulación del transporte aéreo pueden estimular nuevas rutas.
América Latina y el Caribe mantienen un déficit de conectividad aérea frente a los niveles anteriores a la pandemia, pese a la recuperación del tráfico de pasajeros y las perspectivas de crecimiento para las próximas décadas.
Según Rafael Echevarne, director general de ACI-LAC, la región ha perdido alrededor de 20% de los pares de ciudades que estaban conectados antes de la pandemia.
“A pesar de que nuestra región fue la que se recuperó con más rapidez después de la pandemia, es verdad también que hay aeropuertos que todavía tienen niveles de tráfico por debajo de los que había antes de la pandemia”.
Las láminas presentadas por ACI muestran que la cantidad de pares de aeropuertos conectados pasó de 3,959 en 2019 a 3,306 en 2026, una diferencia de 653.
La situación contrasta con el aumento esperado en el número de viajeros: ACI-LAC proyecta aproximadamente 809 millones de pasajeros este año y 1,500 millones para 2045.
Liberalización como respuesta
Para ACI-LAC, una de las herramientas para aumentar la conectividad es avanzar hacia una mayor apertura de los mercados.
“Creemos que la forma más eficaz para estimular el tráfico aéreo en la región es a través de la liberalización y desregulación del transporte aéreo”.
Echevarne aseguró que esta fórmula ha sido aplicada en otras partes del mundo y que el organismo busca impulsarla en América Latina.
Durante la rueda de prensa, el ejecutivo profundizó en el planteamiento y dijo que uno de los cambios que quisiera observar durante los próximos años es que los acuerdos de apertura se traduzcan en medidas concretas.
“Pasar de esa firma de tratados de buenas intenciones ya a poner en práctica esa apertura”. Preguntas aci.m4a
Echevarne mencionó como ejemplo el Tratado de Alas, señalando que existe una intención de apertura, pero que es necesario avanzar “de intenciones a acciones”.
El problema no se limita a las regulaciones para abrir mercados. ACI-LAC identifica además dificultades para materializar las inversiones y para coordinar a las diferentes instituciones gubernamentales encargadas de implementar nuevas tecnologías.
Echevarne considera que esa falta de coordinación está ralentizando la adopción tecnológica y pidió que los gobiernos alineen sus objetivos y adopten decisiones estratégicas para facilitar el desarrollo aeronáutico.
La capacidad ofertada en la región también evidencia el peso de los mercados domésticos. Para 2026, 49.5% de la capacidad corresponde a vuelos domésticos, mientras 27.5% está destinada a vuelos internacionales fuera de América Latina y el Caribe y 23% a vuelos internacionales dentro de la región, según las láminas presentadas por ACI.