Alas de inspiración: mujeres pilotos abren nuevos horizontes en Panamá

por Lenny Durán Medina
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Seis mujeres del sector aéreo panameño compartieron sus historias sobre cómo lograron remontar el vuelo en la industria de la aviación, durante un evento del Día Internacional de la Mujer, organizado por la Unpac.

Son audaces, valientes y pioneras en la industria de la aviación. Algunas decidieron iniciar sus carreras de pilotos cuando muchos pensaban que era un mundo exclusivo de hombres. Hoy cuentan sus historias para inspirar a las nuevas generaciones de jóvenes que se inician en ese campo o desean entrar en el sector.

La Unión Panameña de Aviadores Comerciales (Unpac), dirigida por la capitana Ilma Velásquez, secretaria general, organizó la conferencia «Mujeres Empoderadas», donde se dieron cita damas de la industria de varias generaciones.

El panel, moderado por Vanessa Riveiro, piloto comercial contó con la participación de Sonia Ortega, primera comandante de líneas aéreas en la historia de Panamá, quien inspiró a su hija Grace Herrera a seguir sus pasos; Diana Roca, comandante de Copa Airlines e instructora de vuelo; Wendy Batista, capitana de Copa Airlines; Nola McDonald, capitana y actualmente inspectora de la Dirección de Aeronáutica Civil y la  capitana Ilma Velásquez, secretaria general de la Unpac. 

Capiitana Ilma Velásquez: «Hemos demostrado una y otra vez que no hay límites para lograr el camino al éxito».

Durante el encuentro, la capitana Velásquez recordó a  las pioneras de la aviación: Amelia Earhart, la primera mujer aviadora en realizar un vuelo transatlántico sola y sin escalas, Mae Jemison, ingeniera, médica y ex astronauta de la NASA y María Quelquejeau, la primera piloto panameña.

«Hemos demostrado una y otra vez que no hay límites para lograr el camino al éxito. No siempre ha sido fácil, hemos enfrentado desafíos y obstáculos, desde la discriminación de género hasta la falta de representación en los roles del liderazgo. Pero, cada vez que nos hemos encontrado con una barrera, la hemos superado con valentía, determinación y, sobre todo, ganándonos el respeto en cada logro que conquistamos. Es una tarea de todas visibilizar el rol de la mujer en el sector para las próximas décadas, debemos ser modelos a seguir, mentoras y defensoras de la igualdad de derechos y oportunidades en nuestra industria», resaltó. 

Vanessa Riveiro, por su parte, animó a las asistentes  a mantenerse unidas en el propósito de seguir siendo agentes de cambio. «Todas nos debemos comprometer a seguir derribando los techos de cristal, como hasta ahora lo hemos hecho, que limitan nuestras aspiraciones y oportunidades. Que nuestra determinación y alegría sean contagiosas, inspirando a otras generaciones a perseguir sus propios logros, sus propios sueños y con fervor inquebrantable recordemos siempre que en la voluntad reside el poder de transformar nuestras vidas y las de los demás». 

Primera comandante de líneas aéreas en Panamá,  Sonia Ortega, una fuente de inspiración para su hija Grace.

Sonia Ortega recordó cómo perseveró para hacerse su lugar en la industria. «Empecé a volar cuando estaba en secundaria, lo hacía los fines de semana y nunca pensé que iba lograr llegar a esa meta. En ese momento no pensaba que había mujeres ejerciendo la profesión, solamente pensaba en que quería hacer lo que más me gustaba. Fue una lucha porque quería estudiar en la Escuela de Aeronáutica Civil e intentaron convencerme que desistiera, pero era lo que quería y con los años lo fui demostrando y cada día, como siempre lo digo, es un triunfo ver más chicas que incursionan en esta carrera y que son exitosas».

Recordó además la solidaridad de otros pilotos, como el capitán Armando Mayorga, quien bajaba pasajeros de su avión para subirlos al suyo,  logrando que poco a poco ganara credibilidad. «Siempre hay ángeles que se te cruzan en el camino». 

Diana Roca exaltó la labor del gremio femenino. «Todas somos una inspiración y un ejemplo a seguir para las futuras generaciones, para que siga creciendo este gremio. Todo es posible, no existen límites y podemos alcanzar nuestras metas y sueños. Siento que estamos ya bastante equitativos, que los hombres ahora en la cabina ven que hacemos el trabajo igual que ellos o mejor y que no tienen por qué sentirse amenazados o expuestos. Así que pienso que mientras seamos más, todo esto va a mejorar».

Las panelistas compartieron sus historias y reflexionaron sobre el papel de la mujer en la aviación.

Wendy Batista comentó que su pasión por volar inició cuando era niña, en un vuelo donde toda la tripulación estaba conformada por mujeres.  Al llegar al sexto año buscó toda la información de préstamos y visas para estudiar fuera de Panamá, porque la Escuela de Aeronáutica había cerrado, y se la entregó a su padre. «No me tocó romper barreras, pero sí comentarios como primera chica en DHL y en el primer vuelo, entonces nos casaban un mes completo con la tripulación, el capitán lo primero que me dijo fue ¡yo no sé quién le dijo que este es un lugar para mujeres! y las palabras de mi mamá que se me quedaron en la cabeza desde que le dije que quería estudiar esto fueron que nunca llegara a tener que explicarme, que mi trabajo hablara por sí solo».

A Nola Mc Donald le entró el virus de de la aviación en un vuelo, cuando tenía nueve años. «Iba con mi abuelo a Disney y veía a estas auxiliares, estas azafatas con sus alitas de PanAm y le dije  ¡Yo quiero volar! y tenía a mi abuelo loco porque quería unos zapatitos de tacón y una falda azul.  Empecé mi carrera como jefa de cabina, muy jovencita y simultáneamente iba a la universidad. Cuando terminé la carrera en Marketing renuncié, pero al pasar los años dije ¡A mí lo que me gusta es volar! y decidí hacerme piloto. Me sorprende como en ALAS, entre 38 y 40% de las últimas generaciones de graduados son mujeres. Ojalá lleguemos a ese 50%, porque no se busca superar a nadie, se busca igualdad».

Wendy Almillátegui, Primera Dama controladora de tránsito aéreo.

La ingeniera Wendy Almillátegui, primera controladora aérea de aproximación R.A.D.A.R  en Panamá también contó que al iniciar su carrera de controladora aérea en Aeronáutica Civil, estando embarazada, fue recibida con escepticismo. «El director me invitó a su oficina para decirme ¿usted, por qué? Le respondí ¡Voy a tener un bebé y no veo en qué compite eso con mi capacidad de desarrollarme en esta profesión, pero yo sé que usted tiene que tomar una decisión y que sea la mejor para Aeronáutica Civil, estoy haciendo mi mejor esfuerzo! Mi bebé vino, terminé mi curso, los americanos felices conmigo me pusieron en el periódico ¡Primera Dama controladora de tránsito aéreo en Panamá! O sea, no tengo que casarme con ningún presidente para ser primera dama». 

Ilma Velásquez también compartió sus comienzos. «Mi corazón me ha traído donde estoy. No fue fácil. Primero trabajé en una chartera, con un buen capitán, que daba oportunidades a las mujeres. En ese entonces estábamos Diana y yo en Albrook, él tuvo la valentía de chequearme y dejarme de capitana.

Contó que pese a las adversidades siempre siguió enfocada en el trabajo y su meta. En muchas oportunidades me tocaba llevar a políticos dentro del país y me preguntaban ¿tú sabes volar esto? Yo respondía ¡si ustedes lo saben volar mejor tomen los controles, es su decisión! y me decían ¡No, no, no te pongas brava! «.

Las nuevas generaciones de mujeres pilotos todavía deben superar escollos, pero ya tienen un camino abierto.

Durante la disertación, las participantes conversaron acerca de los incentivos y estrategias para atraer a más jóvenes a la aviación, a través de cursos o becas (debido a los altos costos que conlleva esta profesión), además  de demostrarles que sí se puede llevar una vida balanceada entre la profesión, pareja e hijos, como muchas de ellas lo han logrado. 

El evento contó con la participación de Karin Sempf, como conferencista invitada, quien conversó sobre temas como liderazgo, finanzas e inteligencia emocional.

 

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