Desde 1994, el programa ha beneficiado a más de 3,800 niños en situación de vulnerabilidad, destacándose como una de las iniciativas sociales más emblemáticas de la aerolínea, al inspirarlos a soñar en grande y a creer en el poder de la educación.
Más de un centenar de niños panameños vivieron una experiencia transformadora gracias a la edición número 31 del programa “Viaje Inolvidable” de Copa Airlines, una iniciativa que desde hace más de tres décadas abre las puertas de la aviación a estudiantes en situación de vulnerabilidad. En esta ocasión, 128 niños y niñas, entre 9 y 12 años, provenientes de las provincias de Panamá, Panamá Oeste, Coclé, Colón y Chiriquí, fueron seleccionados por su desempeño académico y su entusiasmo por el mundo aeronáutico para participar en una jornada diseñada para inspirar, educar y celebrar.

“El Viaje Inolvidable es más que un vuelo, es una oportunidad para que niños y niñas de Panamá accedan a experiencias que siempre soñaron vivir”, destacó Ivette Franco, directora senior de Asesoría Legal en Copa Airlines, al subrayar el impacto social del programa. Según expresó, la iniciativa busca demostrarles que “pueden aspirar a más” y reforzar el valor de la educación como una herramienta real de transformación y crecimiento personal.

Durante la jornada, los participantes abordaron una aeronave Boeing 737-800 y realizaron un recorrido aéreo por el espacio panameño, descubriendo el país desde una perspectiva completamente nueva. La experiencia se complementó con actividades educativas y recreativas organizadas por colaboradores voluntarios de la aerolínea, así como una celebración navideña que incluyó almuerzo, espectáculos y la entrega de regalos, creando un ambiente de alegría y aprendizaje compartido.

El “Viaje Inolvidable” forma parte de los programas sociales de la Fundación Despega de Copa Airlines y, desde su creación en 1994, ha beneficiado a más de 3,800 niños y niñas en todo el país. Esta edición fue posible gracias al compromiso de voluntarios, aliados estratégicos y patrocinadores que, año tras año, respaldan una iniciativa que no solo cumple sueños, sino que también siembra vocaciones y refuerza la esperanza de nuevas generaciones panameñas.