Arturo Barreira, presidente de Airbus para América Latina y el Caribe, destacó el interés de las compañías venezolanas en sustituir sus aeronaves antiguas.
La renovación de las flotas de las aerolíneas venezolanas representa una oportunidad de negocio para el fabricante europeo Airbus.
El fabricante europeo observa un mercado con potencial de crecimiento ante las perspectivas de una mayor apertura internacional y la necesidad de sustituir aeronaves antiguas.
Arturo Barreira, presidente de Airbus para América Latina y el Caribe, aseguró que varias compañías aéreas del país han mostrado interés en modernizar sus equipos.

Durante una conferencia de prensa celebrada en Ciudad de México, el ejecutivo explicó que Airbus ya tiene presencia en el mercado venezolano y mantiene conversaciones con Conviasa.
Sin embargo, no precisó si existen pedidos firmes de nuevas aeronaves ni ofreció cifras sobre posibles adquisiciones.
“Definitivamente, lo que le puedo decir es que vemos un gran potencial en la abertura de Venezuela”, afirmó Barreira.
El ejecutivo considera que las condiciones geográficas del país podrían favorecer la recuperación de su actividad aérea y el desarrollo de conexiones internacionales.
Señaló que la antigüedad de parte de la flota venezolana abre oportunidades para los fabricantes de aeronaves.
“Hay varias aerolíneas en Venezuela que tienen interés en renovar la flota, porque, como usted ha dicho, es un poco vintage, y pensamos que hay un potencial para reemplazo de los aviones de las diferentes aerolíneas de Venezuela”, expresó.
La oportunidad no se limita a la sustitución de aeronaves. Barreira también identificó ventajas en la ubicación del país dentro del continente americano.
“Pensamos que es, por su posicionamiento geográfico, pudiera ser un hub natural de conexiones norte-sur en la región”, manifestó.
Un mercado que podría recuperar terreno
Arturo Barreira recordó que Venezuela ha sufrido una fuerte contracción de su actividad aérea durante las últimas tres décadas, en contraste con la expansión registrada en otros mercados internacionales.
“Es el país donde se ha reducido a un quinto el tráfico en 30 años mientras todos han crecido”, afirmó Barreira.
La comparación, presentada por el ejecutivo, refleja la magnitud de la recuperación que considera posible, aunque durante su intervención no detalló las cifras de pasajeros utilizadas para establecerla.
A su juicio, la ubicación geográfica, los recursos del país y la demanda potencial de viajes de los venezolanos residentes en el exterior podrían contribuir a impulsar nuevamente el mercado.
“Venezuela, tanto por localización, país, riqueza, diáspora, va a necesitar un crecimiento en el tema de la aviación brutal en los próximos años”, sostuvo.
Yassnick Fournier, director de investigaciones de mercado de Airbus , dijo que la evolución del sector dependerá de las condiciones geopolíticas. Consideró que, si se mantiene el escenario de apertura, la situación de la aviación venezolana podría ser considerablemente diferente dentro de cinco años.
Nuevos aviones y posibles rutas internacionales
Entre las oportunidades para ampliar la conectividad, el fabricante mencionó el Airbus A321XLR, una aeronave de pasillo único y mayor alcance que puede facilitar la apertura de rutas internacionales con una capacidad de pasajeros ajustada a determinados mercados.
Barreira señaló que este modelo podría tener aplicaciones en conexiones entre Venezuela y España, considerando la demanda asociada a la diáspora venezolana. Se trata de una posibilidad comercial identificada por Airbus y no de una ruta anunciada por alguna aerolínea.

La expectativa de recuperación también podría modificar las proyecciones de demanda de aviones para Venezuela.
Durante la misma conferencia, un representante del equipo de previsiones de mercado de Airbus explicó que las estimaciones elaboradas a comienzos de 2026 estuvieron condicionadas por la incertidumbre económica y política que entonces enfrentaba el país.
Según ese análisis, una mayor apertura internacional y el interés de las aerolíneas en reemplazar sus aeronaves podrían traducirse en un incremento gradual de los pedidos y en previsiones más favorables para los próximos años.
Para América Latina en su conjunto, Airbus estima una demanda de más de 2,700 nuevas aeronaves durante los próximos 20 años, de las cuales aproximadamente 2,500 serían aviones de pasillo único y 200 de fuselaje ancho.
La compañía prevé que una parte importante de estas entregas se destine a reemplazar equipos existentes.
En el caso venezolano, Barreira considera que la modernización de las flotas y la recuperación del tráfico aéreo podrían avanzar conjuntamente, siempre que las condiciones del mercado permitan concretar las inversiones necesarias.