Lujosas y confortables cabinas, flying chefs, servicio de Wi-Fi, entretenimiento a bordo y atención personalizada anticipan lo mejor de Turquía en el vuelo.
Un vuelo transatlántico de 13 horas, sin escalas y a 33 mil pies de altura puede resultar agobiante, por los cambios que trastocan las rutinas de actividades, comidas y descanso. Sin embargo, aerolíneas como Turkish Airlines hacen que el trayecto sea más placentero y preparan al pasajero para conocer el fascinante destino euroasiático.

Salimos de Ciudad de Panamá rumbo a Estambul, a las 22:20, en un Boeing 787-9 Dreamliner, de fuselaje ancho, utilizado por Turkish Arilines para vuelos de largo radio. Al entrar a la Business Class nos instalamos en nuestros amplios asientos Suites Crystal, diseñados para garantizar la privacidad de cada pasajero, con paneles y acceso individual al pasillo, gracias a su configuración 1-2-1.

En cada butaca nos esperaba un pequeño bolso de viajes Lanvin, con kit de antifaz, calcetines, tapones para los oídos, entre otros artículos. Al iniciar el vuelo, la tripulación de cabina inmediatamente preparó nuestros lugares con mantas y almohadas para nuestro descanso. Los asientos de los Boeing 787 y 777 de Turkish Airlines para vuelos de largo radio se pueden reclinar hasta convertirse en una cómoda cama.
Frente al asiento, en el reposapiés había otro kit de viaje con unas pantuflas confortables. Los aviones cuentan con Wi-Fi a bordo, puerto USB para cargar los dispositivos electrónicos y audífonos con cancelación de ruido, que se deben regresar al llegar al destino.
Flying Chefs con menús de altura
Un chef a bordo, con su impecable gorro y filipina blanca, se acercó para presentarnos las cartas de platos y bebidas. Las propuestas gastronómicas, diseñadas por Flying Chefs (chefs voladores) y la firma de catering Turisk DO & CO, están inspiradas en sabores mediterráneos y turcos, que preparan los paladares de los viajeros para la fusión de sabores que conforman la cocina otomana.

El extenso y variado menú está conformado por carnes blancas y rojas, mariscos, guarniciones elaboradas con vegetales frescos, frutas de estación, yogur, aceite de oliva, frutos secos, panes Oldest Bread (elaborados con granos de trigo ancestrales) y mantequilla de la casa, entre otros ingredientes, un verdadero festín. Durante el trayecto, los pasajeros también pudimos degustar deliciosos postres elaborados con ingredientes turcos tradicionales como el tahini.

Las bebidas varían, desde champán y vinos de todo el mundo, hasta el tradicional té turco y el café. Todo es servido en vajillas de porcelana fina adecuadas a los requerimientos de los vuelos.
Mejor plataforma de entretenimiento de Europa
Turkish Airlines tiene para sus pasajeros la plataforma digital Planet, con más de 2.500 opciones de entretenimiento para todas las edades, que incluyen un amplio catálogo de películas, además de series de televisión, documentales, música de todos los estilos y épocas, así como juegos online.

Durante el vuelo, pudimos disfrutar de varios estrenos de taquilla y de nuestros cantantes y grupos favoritos, convirtiendo el largo recorrido en un tiempo de relax que nos invitó al descanso. También vimos algunos de los lugares deslumbrantes que ofrece Turquía y tuvimos un abreboca de su cultura y música.
Turkish Airlines ha sido reconocida por cuarto año consecutivo como la aerolínea con el Mejor Sistema de Entretenimiento en Europa, galardón otorgado por APEX (Airline Passenger Experience Association), la red que reúne a las principales aerolíneas, aeropuertos, proveedores y empresas relacionadas del mundo comprometidas con mejorar la experiencia de viaje.
La elección se realiza a través de encuestas anónimas en el que participa más de un 1 millón de pasajeros y más de 600 aerolíneas en todo el mundo.

Al pisar suelo Estambul ya estábamos familiarizados con los sabores y colores de un país milenario y preparados para iniciar nuestra aventura.
Las imágenes fueron tomadas con el Galaxy A57 de Samsung.