El fabricante europeo aplica el biomimetismo para optimizar la velocidad de sus aeronaves

El equipo de investigación de Airbus desarrolló una técnica que permite la aplicación totalmente automatizada de una estructura delgada de riblets en áreas extensas de los aviones, y está considerando la introducción de este revestimiento en las alas y colas horizontales de su modelo A350 XWB, a partir de 2020.

En la actualidad la compañía francesa dirige un proyecto de investigación que es financiado con fondos públicos, en alianza con Lufthansa Technik y Bremer Werk für Montagesysteme para explorar el uso de ese material (parecido a las escamas de los tiburones) en sus aeronaves.

Para que los aviones puedan atravesar el aire tradicionalmente los fabricantes buscan que su superficie sea completamente lisa. Los tiburones se caracterizan por su impresionante velocidad bajo el agua y su piel está cubierta de estos pequeñas riblets. En esta característica se han inspirado los ingenieros de Airbus, quienes aseguran que las pruebas realizadas han demostrado que el concepto de piel de tiburón es muy adecuado para aviones de largo alcance, ya que su superficie reductora de arrastre es particularmente efectiva durante el vuelo de alta velocidad.

El descubrimiento fue realizado gracias al biomimetismo, la ciencia que estudia la naturaleza como fuente de inspiración de nuevas tecnologías innovadoras, para solucionar aquellos problemas humanos que la naturaleza ha resuelto y ya varios departamentos de la compañía francesa la están adaptando en la fabricación de sus aparatos. 

En los últimos dos años algunos de los aviones en servicio han sido equipados con pequeños parches “riblet”, superficies  texturizadas aplicadas a los fusilajes y a las alas que imitan el efecto de la piel de tiburón.

Los especialistas de la compañía francesa también han tomado como ejemplo las alas de los albatros, especies marinas que pueden recorrer cientos de kilómetros con apenas un aleteo. El ingeniero de Airbus, Tom Wilson ha descubierto que la medida de sus alas es significativamente mayor que las alas de los aviones Airbus actuales. “Ver las formas en que la naturaleza ha resuelto los problemas de ingeniería que enfrenta un fabricante de aeronaves nos da la sensación de que nos estamos haciendo las preguntas correctas”, indica Wilson.

Airbus está buscando lanzar proyectos de incubación para que  los conocimientos bio-inspirados pueden ser explorados más a fondo. “Queremos ver cómo podemos aprender de las cosas que nos rodean para resolver potencialmente los problemas que enfrentamos”, dijo Lee-Ann Ramcherita, gerente de Tecnología e Innovación en Física de Vuelo de Airbus. “Entender cómo los insectos, las aves o los murciélagos detectan y responden a las fluctuaciones en el flujo de aire circundante puede ayudarnos a identificar oportunidades de aplicación en nuestros aviones”.

El equipo de física de vuelo de la compañía realizó recientemente un evento con universidades para considerar una gama de aplicaciones biomiméticas. Esto incluye una gama de tecnologías que van desde sensores y actuación hasta modelado de aerodinámica.

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