Desde el Aeropuerto Internacional Panamá Pacífico despegan misiones que movilizan medicamentos, hospitales de campaña y equipos de rescate hacia América Latina y el Caribe. Su papel cobró relevancia tras la reciente emergencia que golpeó la región.
Cuando un terremoto, un huracán o una inundación afectan a un país de América Latina y el Caribe, una parte de la respuesta internacional suele comenzar en Panamá. Desde el Aeropuerto Internacional Panamá Pacífico opera uno de los principales centros logísticos de asistencia humanitaria de la región, diseñado para movilizar ayuda crítica en cuestión de horas, hacia más de 38 países.
La terminal aérea alberga el Centro Logístico Regional de Asistencia Humanitaria (CLRAH), una plataforma creada para coordinar la respuesta rápida ante desastres naturales y otras emergencias. Su objetivo es reducir al máximo los tiempos de reacción para que medicamentos, equipos de rescate y suministros esenciales lleguen a las zonas afectadas cuando cada minuto puede marcar la diferencia.

El CLRAH reúne esfuerzos del Estado panameño, a través del Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc), la Federación Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR) y el Depósito de Respuesta Humanitaria de las Naciones Unidas (UNHRD). Desde sus instalaciones se gestionan envíos de insumos médicos, medicamentos, equipos de protección personal, purificadores de agua, plantas de energía, tiendas de campaña, herramientas de rescate, kits de cocina y otros artículos indispensables para atender a las poblaciones afectadas.
Los vuelos humanitarios: una carrera contra el tiempo
La mayor parte de esta ayuda se moviliza por vía aérea, que concentra entre el 43% y el 50% de las operaciones logísticas, complementadas con transporte terrestre, marítimo y multimodal. En este esquema, los vuelos chárter y militares son fundamentales para garantizar que la asistencia llegue a los países afectados en menos de 48 horas.
Otros jugadores clave dentro de esta logística son los servicios aeronáuticos especializados (FBO, por sus siglas en inglés) que operan en Panamá Pacífico, como la Compañía Panameña de Aerologística y Servicios (Copals), encargados de brindar apoyo integral a estas operaciones.

Su labor va mucho más allá del abastecimiento de combustible o la asistencia en tierra. Los FBO coordinan el manejo de las aeronaves, agilizan los procesos migratorios, aduaneros, sanitarios y de seguridad, además de facilitar el ingreso y salida de personal médico, rescatistas y equipos especializados. Esta coordinación permite que las misiones despeguen o aterricen con rapidez y seguridad en momentos críticos.
Una región expuesta a desastres
La importancia de esta infraestructura cobra mayor relevancia debido a la alta vulnerabilidad de América Latina y el Caribe frente a fenómenos naturales.
La región enfrenta de manera recurrente huracanes, tormentas tropicales, terremotos, erupciones volcánicas, incendios forestales, deslizamientos e inundaciones. A eso se suma el impacto creciente del cambio climático.

Para este 2026, el Centro de Predicciones Climáticas de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés) proyecta un “Super El Niño” histórico. La agencia ha señalado que existe un 81% de probabilidad que el fenómeno meteorológico alcance una intensidad “muy fuerte” entre octubre y diciembre de este año, lo que afectará de diferentes maneras la región, a unos países con sequía extrema y estrés hídrico en los embalses y a otros con lluvias torrenciales e inundaciones severas.
Durante 2026, la región ha enfrentado múltiples emergencias, entre ellas inundaciones en República Dominicana, Dominica y Brasil durante mayo, además del fuerte temporal que afectó recientemente la zona centro-sur de Chile y los dos devastadores terremotos que sacudieron a Venezuela el pasado 24 de junio, produciendo más de 5.208 muertos, más de 16.740 heridos y miles de desaparecidos.
Al inicio de la emergencia, el CLRAH sirvió como centro de acopio y puente aéreo para movilizar insumos, medicamentos y equipo médico a Venezuela. Desde el Aeropuerto Panamá Pacífico partieron las aeronaves tipo AN-255 C212 Aviocar pertenecientes al Servicio Nacional Aeronaval (SENAN), que transportaron a más de 200 rescatistas (incluyendo especialistas BREC y paramédicos) y 22.9 toneladas de ayuda humanitaria.