Soluciones Seguras explica cuáles son los descuidos más comunes y cómo evitarlos.
Cada vez más pequeñas y medianas empresas (pymes) dependen de WhatsApp, Instagram y Facebook para vender, atender clientes y gestionar pagos. Sin embargo, esa transformación digital también ha abierto nuevas oportunidades para los ciberdelincuentes, que ya no necesitan sofisticados ataques para causar pérdidas económicas.
Perder el acceso a una cuenta de Instagram, aceptar un comprobante de pago falsificado o responder un mensaje fraudulento por WhatsApp suele atribuirse a un “hackeo”. No obstante, Eli Faskha, CEO de Soluciones Seguras, advierte que, en muchos casos, el problema comenzó mucho antes con pequeños errores cotidianos que pasaron desapercibidos.
Esta situación cobra mayor relevancia si se considera que, según el Centro de Recursos para Pymes del Foro Económico Mundial (WEF), las pymes representan cerca del 90% de las empresas del mundo y generan aproximadamente el 70% del empleo. Sin embargo, la rápida adopción de herramientas digitales e inteligencia artificial también ha incrementado su exposición a riesgos cibernéticos cuando no existen controles adecuados.
En Panamá, donde miles de emprendimientos utilizan WhatsApp, Facebook e Instagram como principales canales comerciales, los delincuentes informáticos han encontrado un escenario favorable para cometer fraudes mediante ingeniería social, robo de cuentas empresariales, comprobantes de pago falsificados y suplantación de identidad.
“La mayoría de los incidentes que afectan las pymes no comienzan con ataques sofisticados, sino con pequeños descuidos cotidianos. La ciberseguridad requiere tanto tecnología como una cultura de prevención. Acciones simples como activar la autenticación en dos pasos, verificar los pagos y capacitar al personal para evitar pérdidas económicas y proteger la confianza de los clientes”, advirtió Eli Faskha.

Los errores más comunes
De acuerdo con los especialistas de Soluciones Seguras, los ciberdelincuentes aprovechan principalmente estos descuidos:
- Compartir contraseñas entre colaboradores.
- No activar la autenticación en dos pasos en redes sociales y aplicaciones de mensajería.
- Administrar perfiles comerciales únicamente desde teléfonos personales.
- Abrir enlaces recibidos por mensajes o correos electrónicos sin verificar su procedencia.
- Aceptar comprobantes de pago sin confirmar que el dinero fue acreditado.
- Carecer de procedimientos para validar cambios de cuentas bancarias, accesos o solicitudes de pago.
Aunque parezcan errores menores, cualquiera de estas situaciones puede traducirse en pérdidas económicas, interrupciones operativas y daños a la reputación de la empresa.
Nueva capa de protección con WhatsApp
Los especialistas también destacan la incorporación gradual de los nombres de usuario en WhatsApp, una función que permitirá interactuar sin compartir el número telefónico en determinadas situaciones. Aunque representa un avance en materia de privacidad, advierten que no sustituye las medidas básicas de seguridad.
Para las pymes que utilizan WhatsApp como canal de ventas y atención al cliente, esta herramienta puede ayudar a reducir la exposición de datos personales, siempre que se complemente con la verificación en dos pasos, una adecuada gestión de permisos de acceso y la validación de la identidad de quienes solicitan información sensible.
Cuatro medidas para reducir el riesgo
Soluciones Seguras recomienda a las empresas adoptar prácticas sencillas, pero permanentes:
- Proteger todos los accesos críticos mediante autenticación en dos pasos y evitar compartir contraseñas.
- Definir responsables para administrar redes sociales, correos electrónicos y plataformas de venta.
- Capacitar periódicamente al personal para identificar mensajes sospechosos, intentos de fraude y casos de suplantación de identidad.
- Contar con respaldos de información y protocolos claros para responder ante un incidente de ciberseguridad.