Durante el Simposio Mundial de Carga en Lima, la IATA advirtió que modernizar procesos, armonizar normas y reforzar la seguridad será clave para mantener las cadenas logísticas globales.

La Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA, por sus siglas en inglés) señaló que la industria global de carga aérea debe concentrar sus esfuerzos en tres (3) prioridades estratégicas para enfrentar un entorno cada vez más complejo: acelerar la digitalización, fortalecer los estándares globales y mejorar la seguridad y protección de la cadena de suministro. El anuncio fue realizado por Brendan Sullivan, director Global de Carga de la IATA, durante la inauguración del Simposio Mundial de Carga de la IATA, realizado en Lima, Perú. “La carga aérea desempeña un papel fundamental para conectar a las empresas con los mercados globales y mantener las cadenas de suministro en movimiento, incluso a medida que el entorno operativo se vuelve más complejo”, afirmó Sullivan, quien advirtió que factores externos como los “shocks arancelarios y geopolíticos” están impactando las cadenas logísticas mundiales.

Uno de los principales retos identificados por la organización es la necesidad de acelerar la digitalización del sector. Según explicó Sullivan, los datos de carga todavía se encuentran en sistemas fragmentados a lo largo de la cadena de suministro, lo que genera duplicación de información, retrasos operativos y riesgos de incumplimiento normativo, especialmente en sectores de alto volumen como el comercio electrónico. En este contexto, destacó la importancia del estándar ONE Record, que desde enero de 2026 se convirtió en el método preferido para compartir información de carga. Actualmente, aerolíneas que representan más del 70 % del volumen mundial de guías aéreas están avanzando en su implementación, aunque la IATA considera necesario que más compañías, gobiernos y proveedores tecnológicos adopten este sistema para consolidar plataformas seguras e interoperables.
La segunda prioridad planteada por la IATA es reforzar los estándares globales que regulan el transporte de mercancías. Uno de los puntos críticos es el Reglamento de Mercancías Peligrosas, que actualmente presenta más de 1200 variaciones aplicadas por estados y operadores, lo que incrementa la complejidad para las empresas que realizan envíos internacionales. Asimismo, la organización advirtió sobre la necesidad de garantizar un acceso equitativo a la infraestructura aeroportuaria, ya que en terminales clave como Bogotá, Dubái, Aeropuerto de Heathrow y Aeropuerto de Gatwick las aerolíneas de carga suelen recibir solo franjas horarias temporales o ad hoc. “Los estándares globales y el acceso justo a la infraestructura son esenciales”, subrayó Sullivan.

Finalmente, la organización enfatizó la importancia de fortalecer la seguridad en toda la cadena logística. El Anexo 18 de la OACI sigue siendo la base mundial para el transporte seguro de mercancías peligrosas, aunque la IATA considera necesaria su modernización para responder a riesgos emergentes como las mercancías peligrosas no declaradas o el uso indebido de baterías de litio. También se pidió ampliar el uso de la Declaración de Seguridad de Consignación en su versión electrónica (e-DSC), con el fin de mejorar la precisión de los datos y reducir procesos manuales. “La seguridad y la protección son responsabilidades compartidas en todo el ecosistema de carga”, concluyó Sullivan, al destacar que la cooperación entre gobiernos e industria será clave para mantener el comercio mundial en movimiento.
En su intervención, Brendan Sullivan también subrayó cómo la carga aérea impacta directamente en las economías locales y en el comercio internacional. Para ilustrarlo, mencionó el caso de las exportaciones peruanas, señalando que “un envío de arándanos frescos peruanos, transportados a temperatura controlada desde exportadores en Lima hasta clientes en ciudades de todo el mundo, conecta a los productores locales con los mercados globales. Mantiene empleos, genera ingresos por exportaciones y depende de un sistema que ofrece velocidad, seguridad y confiabilidad, especialmente cuando el tiempo es crucial”. En ese sentido, explicó que en los últimos años la industria ha avanzado significativamente gracias a mejoras en la digitalización, la trazabilidad y el control de temperatura en la cadena logística, lo que permite un seguimiento más preciso de los envíos y una respuesta más rápida ante cualquier interrupción.

Sin embargo, el directivo advirtió que el entorno operativo seguirá siendo desafiante en el corto plazo. “Los próximos meses pondrán a prueba nuestra determinación. La evolución de las políticas comerciales estadounidenses está transformando los flujos comerciales. Las hostilidades en Oriente Medio están perturbando el espacio aéreo y aumentando la complejidad operativa. El entorno operativo se está volviendo más incierto, no menos”, afirmó. Frente a este escenario, Sullivan reiteró que la industria debe continuar fortaleciendo la cooperación internacional y la innovación tecnológica para garantizar que los envíos sigan llegando a destino de forma segura y eficiente. “Impulsar la carga aérea en un mundo dinámico significa garantizar que los envíos sigan moviéndose de forma segura, fiable y predecible, independientemente de los cambios mundiales”, concluyó.