La Asociación indica que el planteamiento de extender el EU ETS a vuelos internacionales podría duplicar regulaciones, aumentar costos y afectar la conectividad entre la región y Europa.
La Asociación Latinoamericana y del Caribe de Transporte Aéreo (ALTA) expresó su preocupación por la propuesta de la Comisión Europea de ampliar el Sistema de Comercio de Emisiones de la Unión Europea (EU ETS) a determinados vuelos internacionales, al considerar que la medida podría incrementar los costos operativos, generar duplicidad regulatoria y afectar la competitividad de las aerolíneas latinoamericanas.
La iniciativa surge después de que la Unión Europea eliminara los derechos gratuitos de emisión para las aerolíneas. Desde 2026, las compañías deben asumir el 100% del costo de sus emisiones en los vuelos dentro del espacio europeo. Ahora, la Comisión Europea plantea extender el cobro de emisiones a vuelos internacionales que despeguen desde Europa Central y tengan como destino aeropuertos ubicados hasta 5.000 kilómetros de distancia, una medida que entraría en vigor en 2029 si recibe la aprobación correspondiente.
ALTA respaldó la posición expresada previamente por la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA), Airlines for America (A4A), Airlines for Europe (A4E) y la Organización Árabe de Transportistas Aéreos (AACO), al señalar que el esquema presenta varios riesgos para la industria.

Entre las principales preocupaciones figura la aplicación de la medida fuera de la jurisdicción europea, al gravar emisiones generadas en el espacio aéreo de terceros Estados; la superposición con CORSIA, el mecanismo global aprobado por la OACI para reducir las emisiones de la aviación internacional; y la duplicación de obligaciones de monitoreo, reporte y verificación para las aerolíneas.
La organización también advirtió que la propuesta podría incentivar que otras regiones adopten esquemas similares, aumentando la fragmentación regulatoria, sin garantías de que los recursos recaudados sean destinados a proyectos de descarbonización del sector.
En el caso de América Latina y el Caribe, ALTA explicó que, aunque la mayoría de los vuelos directos hacia Europa quedarían fuera del alcance de la medida debido a la distancia, las conexiones realizadas a través de hubs europeos sí estarían sujetas al nuevo costo, lo que podría reducir la competitividad de las aerolíneas de la región.
“Para ALTA, el rumbo es claro. Estamos comprometidos con las metas globales de reducción de emisiones y con el camino hacia el net zero, pero fortaleciendo el marco que ya existe, no duplicándolo. Con la misma determinación, estamos comprometidos con proteger la conectividad y la sustentabilidad de una industria que necesita ser rentable para seguir siendo motor de desarrollo económico y generadora de bienestar para los latinoamericanos y caribeños. Son dos objetivos igual de importantes: el reto no es elegir entre ellos, sino encontrar el equilibrio”, afirmó Peter Cerdá, CEO de ALTA.