El tráfico aéreo regional presentó una variación de 0,7%, con Brasil, Panamá y Colombia entre los mercados con mayor aporte de pasajeros.
El tráfico aéreo de pasajeros en América Latina y el Caribe registró un avance interanual de 0,7% en julio de 2026, con un total de 43,1 millones de pasajeros, equivalente a 310 mil pasajeros adicionales frente al mismo mes de 2025. El resultado permitió a la región regresar a terreno positivo después de la caída de 2,3% registrada en junio, aunque el ritmo fue inferior al observado durante el primer trimestre. Brasil, México y Colombia volvieron a registrar variaciones positivas, mientras Panamá mantuvo un desempeño de doble dígito.
Entre enero y julio de 2026, América Latina y el Caribe movilizó 283,1 millones de pasajeros, un 2,0% más que en igual período de 2025, lo que representa 5,5 millones de pasajeros adicionales. En julio, la capacidad, medida en asientos-kilómetro disponibles (ASK), presentó una variación de 3,1%, mientras la demanda, medida en pasajeros-kilómetro transportados (RPK), registró 3,2%. El factor de ocupación promedio fue de 85,9%, 0,1 puntos porcentuales por encima de julio de 2025.

El movimiento estuvo concentrado principalmente dentro de la propia región. El tráfico doméstico registró un avance de 1,3% y el internacional intrarregional de 2,6%, mientras el internacional extrarregional tuvo una variación negativa de 1,0%. Los vuelos domésticos representaron 54,4% del tráfico regional. Por países, Brasil incorporó 278 mil pasajeros (+2,4%), Panamá 270 mil (+14,5%) y Colombia 144 mil (+2,8%). En conjunto, estos tres mercados aportaron 692 mil pasajeros adicionales.
Panamá registró siete meses consecutivos con variaciones de doble dígito, de acuerdo con el reporte. Brasil y Colombia, por su parte, regresaron a terreno positivo después de las cifras negativas de junio. México también volvió a registrar una variación positiva tras cuatro meses consecutivos de contracción, con 11,07 millones de pasajeros en julio (+0,7%). Su mercado doméstico avanzó 5,0% y aportó 289 mil pasajeros, compensando una disminución de 4,0% en el tráfico internacional.

El mercado México–Estados Unidos, el corredor de mayor volumen entre los principales mercados extrarregionales, registró una disminución de 5,4%, equivalente a 207 mil pasajeros menos. En julio, ocho de los diez principales mercados extrarregionales presentaron variaciones negativas. República Dominicana–Estados Unidos bajó 2,0% y Brasil–Portugal 1,0%, mientras Panamá–Estados Unidos registró +10,4% y Bahamas–Estados Unidos +6,6%.
En el acumulado enero-julio, el tráfico intrarregional presentó la mayor variación positiva, con 4,9%, seguido por el doméstico con 2,6%. El tráfico extrarregional se mantuvo prácticamente sin cambios, con una variación de -0,1%. Estos resultados llevaron el total regional a 283,1 millones de pasajeros durante los primeros siete meses de 2026, frente a los 5,5 millones adicionales registrados respecto al mismo período del año anterior.

Julio también incorporó seis rutas que no habían registrado servicio regular desde enero de 2025. Brasil concentró tres de estas aperturas: Brasília–Uberlândia, Foz do Iguaçu–Porto Alegre y Curitiba–Lisboa. También comenzaron a operar Felipe Ángeles–Manzanillo, Aruba–Barranquilla y Maracaibo–Miami, aportando nuevos enlaces a la red aérea regional.
“En julio, el tráfico aéreo en América Latina y el Caribe continuó creciendo, aunque a un ritmo más moderado que el observado a comienzos de año. Es alentador ver que mercados clave como Brasil, México y Colombia mantienen una trayectoria positiva al mismo tiempo que el tráfico intrarregional sigue fortaleciéndose, reflejando la resiliencia y el potencial de conectividad de la región. Sin embargo, persisten desafíos importantes. El precio del combustible, por ejemplo, está a 90% por encima del promedio de 2025, ejerciendo una presión significativa sobre los costos de las aerolíneas“, afirmó Peter Cerdá, CEO de ALTA.

“En este contexto, es fundamental que las decisiones regulatorias, incluida la reforma tributaria de Brasil, preserven la competitividad del transporte aéreo y favorezcan la conectividad. La aviación es un motor de desarrollo económico y social para la región, y evitar cargas adicionales será clave para seguir impulsando el crecimiento, el turismo, el comercio y la generación de empleo”, agregó Cerdá.