Mayor conectividad, menos impuestos y una infraestructura aeroportuaria pensada a largo plazo serán claves para el crecimiento del sector en la región.
El potencial turístico de América Latina es amplio, pero sus destinos compiten en un escenario global con grandes mercados, por lo que la colaboración entre aerolíneas, gobiernos y aeropuertos será clave para sostener el crecimiento.
Peter Cerdá, vicepresidente regional para las Américas de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) y director ejecutivo de la Asociación Latinoamericana y del Caribe de Transporte Aéreo (ALTA) resalta que la región representa cerca del 5% del tráfico aéreo mundial.“Estamos compitiendo con safaris en África, con océanos en Australia y con cualquier destino del mundo”, advierte.
En el evento CAPA Airline Leader Summit Latin America & Caribbean 2026, que reunió a líderes de la industria en Ciudad de Panamá, Cerdá destacó que el fortalecimiento de la conectividad aérea juega un papel fundamental en esa competencia. Un destino puede tener atractivos turísticos, hoteles y experiencias, pero si resulta costoso, complicado o existen limitaciones de capacidad aeroportuaria, pierde competitividad frente a otros mercados.
Durante el panel “Construyendo el futuro de la aviación en América Latina a través de la colaboración estratégica”, Cerdá analizó las fortalezas y debilidades del sector en la región junto con Angus Clarke, director comercial del grupo ABBRA; Robert Carey, vicepresidente ejecutivo de Copa Airlines; Alex Antilla, vicepresidente para América Latina y el Caribe de Delta Airlines y Alex de Guten, responsable de Desarrollo de Negocios de Heico Aerospace.
El CEO de ALTA indicó que América Latina tiene una oportunidad histórica para expandir su conectividad, pero necesita eliminar barreras y preparar sus aeropuertos para una demanda que seguirá creciendo durante las próximas décadas.
Según Cerdá, el 54% de los aeropuertos de América Latina está congestionado o altamente congestionado, una situación que puede limitar la incorporación de nuevas rutas, frecuencias y destinos turísticos.
Para el CEO de ALTA, el crecimiento de la aviación requiere una visión de largo plazo y no solamente soluciones para atender la demanda inmediata. “Debemos planificar 25 o 35 años, no solamente mirar qué pasará en los próximos cinco años”, dijo.
La planificación de infraestructura incluye ampliar terminales, pistas y posiciones de aeronaves, pero también mejorar la capacidad de los aeropuertos para procesar pasajeros de manera eficiente.
En este escenario, la coordinación entre los sectores público y privado se convierte en un factor clave para impulsar nuevas rutas y fortalecer la conectividad aérea regional.
Panamá, un ejemplo de coordinación
Durante su intervención, Cerdá destacó a Panamá como un ejemplo regional de coordinación entre los diferentes actores de la industria aérea. “Panamá es un ejemplo perfecto de cuando tienes gobierno, aeropuerto y aerolínea trabajando juntos. No hay barreras, el crecimiento simplemente está ahí”, afirmó.
El país cuenta con una posición estratégica para la conectividad entre América del Norte, América Latina, Europa y el Caribe, respaldada por el papel de Tocumen como hub aéreo regional.
Impuestos y turismo: una contradicción para la conectividad
Otro de los puntos señalados por Cerdá fue el impacto de los impuestos y tasas sobre el transporte aéreo. Cuestionó que algunos gobiernos busquen incrementar sus ingresos mediante mayores cargas al sector mientras, al mismo tiempo, desarrollan estrategias para atraer más turistas. “¿Cómo estimulas la conectividad y el turismo cuando tienes gobiernos aumentando impuestos?”, planteó.
Cerdá utilizó a Brasil como ejemplo y advirtió que un aumento de las cargas podría afectar el crecimiento de la aviación y, por extensión, la conectividad turística de la región. “No vamos a crecer en Brasil si esto entra en vigor. Si Brasil se reduce, el resto de la región también se reduce”, afirmó.
Para la industria aérea, el desafío consiste en encontrar un equilibrio entre la recaudación fiscal y la necesidad de mantener costos competitivos que permitan estimular los viajes, abrir nuevas rutas y atraer aerolíneas.
El panel también analizó cómo las alianzas y los marcos de colaboración mejoran el alcance de la red, la eficiencia operativa y la experiencia del cliente, preservando la diversidad del mercado.
Además profundizó en la preservación de opciones competitivas y del servicio a mercados emergentes, además de la salvaguardia del empleo mediante estrategias centradas en el crecimiento.