Expertos explicaron en el Congreso Internacional de Aviación en Panamá cómo la tecnología y el rediseño del espacio aéreo podrían aumentar la capacidad operativa, ante el crecimiento constante del tráfico aéreo en el país.
Las operaciones aéreas en Panamá se han incrementado en los últimos años, marcadas con el incremento de frecuencias por parte de las aerolíneas y la llegada de nuevas compañías, lo que lleva a las autoridades aeronáuticas a establecer alternativas a corto y mediano plazo.
Expertos en el tema explicaron las medidas que se están implementando durante el Congreso Internacional de Aviación “Fortaleciendo conexiones, construyendo futuro”, organizado por estudiantes de la Universidad Tecnológica de Panamá (UTP), que reunió a expertos, autoridades y académicos para debatir el presente y futuro del sector aéreo.
Uno de los ejes centrales fue la propuesta “PTY 4D”, enfocada en transformar la gestión del tráfico aéreo en el Aeropuerto Internacional de Tocumen. Omar Bonilla, ingeniero aeronáutico, explicó el impacto inmediato de las mejoras implementadas: “Logramos aumentar la cantidad de aproximaciones de 30 a 60 por hora sin tener que incluir gastos adicionales en infraestructura aeroportuaria“.

Este avance se basa en aproximaciones satelitales que permiten una separación más eficiente entre aeronaves. Sin embargo, Bonilla advirtió que el siguiente paso es aún más complejo: “Hay que hacer la reestructuración del espacio aéreo superior, los descensos y las llegadas para que los aviones puedan enganchar con este sistema final de forma ordenada“.
El especialista también alertó sobre los cuellos de botella actuales: “Hoy tenemos 14 o 15 aviones entrando desde diferentes puntos al mismo lugar, lo que crea un cuello de botella. Hay que planificar para que se crucen de forma orgánica y segura“.
Con el apoyo del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), Panamá inició desde 2025 una consultoría para el rediseño de su espacio aéreo (FIR Panamá MPZL) bajo el enfoque de Navegación Basada en la Performance (PBN).
Por su parte, el ingeniero aeroespacial Daniel Sánchez destacó que estas mejoras representan solo una fase inicial: “Esto es un primer paso, es darle un balón de oxígeno al aeropuerto, pero sabemos que es una mejora dentro de un sistema que puede optimizarse mucho más”.
Agregó que en la medida en que se incrementa la capacidad del espacio aéreo, se deben comenzar a hacer ajustes en tierra.

Sánchez considera que aún hay margen para tomar otras medidas sin incluir costos masivos que involucraría una nueva pista de aterrizaje o una terminal 3, iniciativas que pueden implementarse a futuro: “Es un poco la idea de cómo podemos usar la tecnología y la regulación existente para poder mejorar una situación que ya no puede esperar“.
Añadió que las mejoras en el espacio aéreo se deben llevar a aeropuertos secundarios como Panamá Pacífico, Colón, David y Bocas del Toro que forman parte del sistema aeronáutico nacional.
Una industria potente
El Congreso Internacional de Aviación en Panamá también puso en evidencia la necesidad de integrar a todos los actores del sector. José Ismael Batista, administrador del proyecto de la Escuela de Aviación y Logística de la UTP y organizador del Congreso Panama Vision Summit, resaltó que el evento nació como la idea de brindar a la industria aeronáutica un espacio que notaron no existía en el país. “Esta es una industria potente, pero hacía falta un espacio donde academia, empresa privada y autoridades pudieran integrarse“.