El organismo internacional alertó sobre efectos negativos en rutas, frecuencias y crecimiento del tráfico aéreo.
El vicepresidente regional de IATA para las Américas, Peter Cerdá, en conferencia de prensa en el Wings of Change Americas, en Santiago de Chile, advirtió que los cobros a pasajeros en tránsito —como la propuesta de $10 — representan un riesgo directo para la conectividad aérea y la competitividad de los hubs regionales, al encarecer el costo de viajar y desincentivar el uso de ciertos aeropuertos como puntos de conexión. Según explicó, este tipo de tasas “tiene un impacto negativo en la competitividad” y puede provocar que las aerolíneas reorganicen sus redes hacia mercados más eficientes, afectando la posición estratégica de países que dependen del tráfico de conexión.

Cerdá subrayó que el tránsito de pasajeros es un elemento clave para el desarrollo económico, ya que permite sostener rutas internacionales y ampliar las opciones de viaje. “Hablamos mucho del tránsito, que es un problema importante”, señaló, advirtiendo que medidas de este tipo pueden traducirse en pérdida de conectividad y reducción de frecuencias. De acuerdo con su análisis, la cancelación de ocho (8) rutas en Lima, ya ha generado impactos concretos en la oferta aérea, afectando la movilidad de personas y el intercambio comercial entre ciudades y países.

El ejecutivo enfatizó que la experiencia internacional demuestra que los países que han priorizado la competitividad del transporte aéreo han logrado expandir sus mercados y atraer más pasajeros. “Cualquier aeropuerto que intente aplicar un TUUA tiene un impacto negativo en la competitividad”, afirmó, recordando que los costos adicionales pueden provocar que los viajeros opten por conexiones alternativas en otros hubs de la región como Bogotá, Santiago, São Paulo o Panamá, debilitando el posicionamiento del aeropuerto afectado.

Finalmente, Cerdá recalcó que la industria no puede absorber nuevos gravámenes sin consecuencias en la demanda y la planificación de rutas. “Tenemos que ser competitivos”, insistió, señalando que el transporte aéreo no debe ser tratado como un servicio de lujo, sino como una infraestructura esencial para el desarrollo económico. En este contexto, advirtió que la aplicación de cargos a pasajeros en tránsito podría frenar el crecimiento proyectado del sector y limitar la expansión de nuevas conexiones internacionales en América Latina.