La Asociación aérea internacional aseguró que la demanda seguirá aumentando en la región, pero pidió a los gobiernos evitar nuevos gravámenes que encarecen los boletos y reducen la conectividad.
En el marco de la Asamblea General Anual de la IATA (AGM, por sus siglas en inglés), que se realiza en Río de Janeiro, el vicepresidente regional de la IATA para las Américas, Peter Cerdá, proyectó que el tráfico aéreo en América Latina crecerá 3.7% anual hasta 2040, aunque sostuvo que la región podría superar ampliamente esa cifra si los gobiernos eliminan barreras que frenan el desarrollo del sector. “Soy muy valiente en decir que ese número será superado fácilmente”, afirmó, al señalar que la aviación sigue siendo un motor esencial para el crecimiento económico, el turismo y el comercio en la región. Actualmente, la industria aérea genera alrededor de 8.3 millones de empleos y aporta cerca de 240 mil millones de dólares al PIB latinoamericano y caribeño.

Cerdá destacó que existe un enorme potencial de crecimiento aún sin explotar. Mientras México recibe cerca de 48 millones de visitantes internacionales al año, Brasil registró poco más de 9 millones de turistas en 2025, una cifra que consideró baja para el tamaño de la economía brasileña. También señaló que países como República Dominicana, Colombia, Chile y Argentina muestran un crecimiento sostenido, mientras que la conectividad intrarregional continúa fortaleciéndose. Desde 2016, la capacidad aérea dentro de América Latina ha incorporado 34 millones de asientos adicionales, impulsada por nuevas aeronaves y rutas hacia ciudades secundarias. Sin embargo, advirtió que mercados como Brasil, México y Argentina aún no recuperan plenamente los niveles de conectividad registrados antes de la pandemia en 2019.

El directivo de IATA identificó a los impuestos y cargos gubernamentales como uno de los principales obstáculos para el desarrollo del transporte aéreo. Explicó que en América Latina y el Caribe los impuestos y tasas representan cerca del 29% del precio total de un boleto, frente al 15% en Norteamérica. En ese contexto, cuestionó la propuesta de reforma tributaria en Brasil que elevaría el IVA al 26.5%, medida que, según estimaciones de IATA, provocaría una reducción de hasta 30% en la demanda y haría más costosos los viajes nacionales e internacionales. “Las tarifas más altas siempre se convertirán en menos pasajeros y menos conectividad”, afirmó. Asimismo, citó como ejemplos negativos el cobro de la tarifa de transferencia en el aeropuerto de Lima, que ya habría provocado una caída cercana al 10% de la capacidad entre Chile y Perú, así como el incremento de las tasas de navegación aérea en Argentina, que convirtió a ese país en el espacio aéreo más costoso de América Latina.

Pese a estos desafíos, Cerdá aseguró que las oportunidades para la región siguen siendo extraordinarias. Señaló que aerolíneas de Europa, Canadá y China están incrementando sus operaciones hacia América Latina, mientras que mercados como Argentina, El Salvador, Guyana y Venezuela muestran señales de expansión. Además, destacó el potencial de la carga aérea, la sostenibilidad y la futura producción de combustibles sostenibles de aviación (SAF), aunque advirtió que los llamados “impuestos verdes” podrían afectar la competitividad si no van acompañados de incentivos e inversiones. “El potencial está ahí”, concluyó. “Necesitamos que los gobiernos vean a la aviación como un aliado estratégico y no como una fuente fácil de ingresos. Si lo hacemos bien, las Américas pueden y van a ser una de las mayores historias de crecimiento de la aviación global en los próximos años”.