La AAC advierte a los pilotos y operadores tomar las previsiones antes de los vuelos.
Cada año, desde septiembre hasta diciembre, millones de aves rapaces inician su migración desde Canadá, Estados Unidos y México hacia el Sur, huyendo del invierno que comienza en Norteamérica. Este fenómeno puede representar un peligro para las operaciones aéreas.
Durante este desplazamiento, grandes bandadas atraviesan el territorio panameño y algunas de sus rutas pueden coincidir con zonas de operación aeroportuaria. La concentración de aves representa un riesgo para las aeronaves debido a la posibilidad de impactos durante las fases de vuelo.
Ante el inicio de la temporada migratoria, la Autoridad Aeronáutica Civil (AAC) emitió una alerta dirigida a los pilotos y operadores de los aeropuertos panameños con el objetivo de que refuercen las medidas de prevención.
La AAC solicita a los profesionales de la aviación tomar las previsiones necesarias durante este periodo y notificar cualquier impacto con aves, información que resulta fundamental para fortalecer la gestión del riesgo y la seguridad operacional.
Entre las especies que inician su vuelo migratorio en la temporada están el Gallinazo Cabecirrojo (que mide entre 64 y 81 centímetros de largo, con una envergadura de hasta 1.8 metros), el Gavilán de Swainson de tamaño mediano (mide entre 43 y 56 cm de largo) y el Gavilán Aludo (mide entre 34 y 45 cm de largo).