El mecanismo de la OACI podría mitigar unos 200 millones de toneladas de CO₂ para finales de 2026 y cubrir cerca del 85 % de las emisiones globales desde 2027.
La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) conmemoró el décimo aniversario de la resolución de la Asamblea de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) que estableció el Plan de Compensación y Reducción de Carbono para la Aviación Internacional (CORSIA). La organización pidió a los gobiernos mantener y reforzar este marco global para las emisiones del transporte aéreo.
CORSIA fue adoptado durante la Asamblea de la OACI de 2016 y estableció la primera medida global basada en el mercado para un sector industrial. El mecanismo también representó un seguimiento del Acuerdo de París, aprobado un año antes.
Actualmente, más de 130 países participan en CORSIA. Según la IATA, para finales de 2026, el plan habrá mitigado aproximadamente 200 millones de toneladas de CO2. A partir de 2027, se estima que CORSIA cubrirá cerca del 85 % de las emisiones globales.
El mecanismo también podría movilizar hasta 120.000 millones de dólares en financiamiento climático hasta el final del plan. Estos recursos están destinados a respaldar proyectos relacionados con la reducción de emisiones y la eliminación de carbono en distintas partes del mundo.

Marie Owens Thomsen, vicepresidenta sénior de Sostenibilidad y Economista jefe de la IATA, señaló que CORSIA representa un acuerdo climático global para toda la aviación y un ejemplo de cooperación internacional. Según su declaración, el mecanismo mantiene condiciones equitativas para las aerolíneas y dirige financiamiento climático hacia proyectos de reducción de emisiones.
El décimo aniversario de CORSIA coincide con la revisión que realiza la Unión Europea sobre su Sistema de Comercio de Emisiones (EU ETS). Entre las propuestas analizadas figura extender el sistema a destinos situados dentro de un radio de 5.000 kilómetros de la Unión Europea, tomando a Frankfurt como centro geográfico.
La IATA también señala que la UE estudia un mecanismo para desarrollar sistemas de fijación de precios del carbono comparables con terceros países. Thomas Reynaert, Vicepresidente Sénior de Asuntos Externos de IATA, sostuvo que la revisión debería respaldar a CORSIA como marco global para la aviación internacional y evitar sistemas regionales o bilaterales superpuestos.
Uno de los puntos señalados por IATA es la falta de una evaluación de impacto sobre la extensión propuesta del EU ETS. La organización considera que esta ausencia dificulta conocer sus posibles efectos sobre terceros países, la conectividad internacional, la competitividad y el funcionamiento de CORSIA.

De acuerdo con una estimación de IATA citada en el documento, la propuesta de extensión del alcance del EU ETS elevaría los costes de cumplimiento en un 40 %, hasta llegar a 280.000 millones de euros durante el periodo 2027-2040. La organización plantea que la política climática europea dirija recursos hacia combustibles de aviación sostenibles (SAF), infraestructura y nuevas tecnologías.
Entre sus recomendaciones, IATA plantea una aplicación plena y unificada de CORSIA para la aviación internacional, sin extender extraterritorialmente el EU ETS; retirar el mecanismo denominado “EU ETS as a service”; apoyar la producción de SAF; eliminar determinadas restricciones geográficas y condiciones adicionales para la producción de combustibles sostenibles; y reservar los ingresos del sistema de emisiones generados por la aviación para SAF, infraestructura y tecnologías aeronáuticas emergentes. Estas propuestas fueron compartidas con responsables políticos europeos durante el proceso legislativo en curso.