En la Asamblea General Anual de la IATA en Río de Janeiro, líderes de la industria analizaron cómo la inteligencia artificial está transformando operaciones, mantenimiento, atención al cliente y modelos de negocio.
La Inteligencia Artificial (IA, por sus siglas en inglés: Artificial Intelligence) se consolidó como uno de los temas de la 82ª Asamblea General Anual de la IATA y el World Air Transport Summit, celebrados en Río de Janeiro, Brasil, donde líderes de la industria aérea coincidieron en que esta tecnología ya está transformando las operaciones de las aerolíneas, aunque todavía enfrenta importantes desafíos en materia de gobernanza, seguridad y confianza. Durante la sesión moderada por Claire Sebastian, de CNN, se destacó que, según el Estudio de Madurez de Datos de IATA, casi la mitad de las aerolíneas ya cuenta con casos de uso de IA, mientras que el 17% desarrolla más de 20 proyectos relacionados con esta tecnología. Sin embargo, la mayoría de estas iniciativas aún no ha superado la fase de prueba de concepto. “La inteligencia artificial va a permanecer firme en la agenda, porque la inteligencia artificial es como el oxígeno. Está en todos lados”, señalaron los organizadores al cierre del panel.

El debate reunió a Meg O’Keefe, directora de Aviación para Estados Unidos de Amadeus; Andrew Sellers, de Confluent; Albert D’Angra, director de Producto de IBS Software; y Nikhil Ravishankar, CEO de Air New Zealand, quienes analizaron el impacto de la IA en áreas como mantenimiento predictivo, atención al cliente, gestión de interrupciones y precios dinámicos. Los expertos explicaron que la tecnología ya permite analizar datos provenientes de sensores de aeronaves para anticipar necesidades de mantenimiento, reducir costos y minimizar tiempos de inactividad. Asimismo, se destacó el potencial de los agentes de IA para reacondicionar pasajeros afectados por cancelaciones y recuperar equipajes mal gestionados. No obstante, el informe de IATA reveló que solo el 12% de las aerolíneas vincula directamente la IA con el crecimiento de ingresos, reflejando la necesidad de una integración más profunda dentro de la cultura empresarial del sector.

Uno de los temas más debatidos fue el uso de la IA en los precios dinámicos, una aplicación que ha generado controversia durante los últimos doce meses. O’Keefe explicó que la industria está evolucionando hacia sistemas capaces de ofrecer “el mejor precio adaptable que satisfaga la voluntad del cliente y, al mismo tiempo, equilibre el resultado óptimo para la aerolínea”. Sin embargo, los panelistas advirtieron sobre los riesgos de discriminación y el uso excesivo de datos personales. En ese sentido, Ravishankar fue enfático al afirmar que “las prácticas antidiscriminatorias deben ser una línea roja”, mientras que Sellers subrayó la importancia de garantizar que los sistemas de IA estén alineados con el interés general y no únicamente con la expansión de márgenes de rentabilidad. Los participantes coincidieron en que la confianza, la transparencia y una sólida gobernanza de datos serán determinantes para acelerar la adopción de estas herramientas.

Mirando hacia el futuro, los ejecutivos coincidieron en que la industria se encuentra apenas en las primeras etapas de una transformación tecnológica de gran magnitud. Ravishankar incluso planteó escenarios donde una parte significativa de la fuerza laboral podría ser complementada por sistemas inteligentes, señalando que en Air New Zealand ya analizan “cómo incorporar una fuerza de trabajo artificial dentro de una fuerza laboral más amplia”. Por su parte, D’Angra sostuvo que la IA debe integrarse de forma nativa en los productos y procesos, mientras que Sellers afirmó que el próximo gran salto dependerá de disponer de datos confiables y correctamente gobernados. El consenso general fue que la regulación deberá basarse en principios sólidos de seguridad, transparencia y responsabilidad. Como resumió el CEO de Air New Zealand, “la confianza importa más que nunca; la seguridad debe ser una línea roja”, una premisa que se perfila como fundamental para el desarrollo de la inteligencia artificial en la aviación global.