Cómo la pandemia dejó desconectada a Latinoamérica con el mundo

Los principales mercados como Brasil, Colombia, México y Perú perdieron conectividad aérea y para recuperarla llevará entre 2 y 3 años, indica Peter Cerdá, vicepresidente de la IATA para las Américas. 

A pocos meses para que termine 2020, este año quedará marcado en el calendario como el peor para la industria de la aviación comercial moderna. La crisis generada por la pandemia de la Covid-19 cerró las fronteras de muchos países, detuvo viajes de negocios y familiares y clavó una estaca a la pujante industria de viajes y turismo que se vislumbraba con buenas expectativas por la creciente clase media que comenzaba a despegar. 

La recuperación de la conectividad aérea internacional tomará entre dos y tres años según las previsiones de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), mientras que los vuelos nacionales o domésticos de algunos merados se puede reactivar a los niveles de 2019 en un año o dos dependiendo del mercado.

Peter Cerdá, vicepresidente de la IATA para las Américas describe cómo las principales ciudades y mercados quedaron desconectados con la pandemia y cómo las restricciones que se mantienen vigentes en la región son un obstáculo más que frena la recuperación

Mientras en el mundo la demanda de pasajeros cayó 66.3%, en América Latina la caída ha sido de 64%.  La capacidad de las aerolíneas en el mundo se redujo 57.6% por la pandemia y en la región de Latinoamérica la disminución fue mayor, con una pérdida de la capacidad versus 2019 de 60%. 

La industria dejará de ganar más de  118.5 mil millones de dólares este año a nivel global. En Norteamérica unos 45.8 mil millones de dólares, mientras que en Latinoamerica la pérdida de las ganancias será de 5 mil millones de dólares.

Para 2021 el panorama no es alentador. Aunque se espera una recuperación de la demanda en comparación con 2020 por ejemplo de 50.4% en el tráfico de pasajeros en el mundo, esta cifra será 50% menor que en 2019. Para el mercado nortemaericano la demanda crecerá 60.5% en 2021, pero estará 45% por debajo de 2019. 

En Latinoamérica se espera que las aerolíneas experimenten un aumento de 39% de la demanda en comparación con 2020, pero que estará a la mitad de lo que se movilizaba en 2019. Las ganancias caerán en 38.7 mil millones de dólares para las aerolíneas en el mundo, de esa cifra las latinoamericanas registraran una pérdida de ganancias de 3.3 mil millones de dólares. 

¿Pero qué significa todo esto para los pasajeros y los viajeros?

Peter Cerdá, vicepresidente de la IATA refiere que de una región con unas perspectivas positivas en las que las principales ciudades tenían una alta conectividad, ahora nos encontramos con una región con una débil conectividad aérea y con el temor de más restricciones y la amenaza de altos costos para la aviación. 

Antes de la pandemia, en el mercado de Norteamérica que incluye Estados Unidos y Canadá, había 5,450 ciudades pares conectadas entre sí con todo el mundo. Ahora el efecto de la pandemia ha sido dramático al punto que el número de pares de ciudades únicas que conectan Estados Unidos y Canadá dentro del región y al resto del mundo se ha reducido en casi 2000 ciudades para quedar conectadas unas 3,490 ciudades. 

La pérdida de la conectividad aérea en Estados Unidos en abril de 2020 fue de 72% en comparación con abril de 2019 y se recuperó un poco en octubre de 2020. 

En los Estados Unidos, los niveles de conectividad se redujeron en aproximadamente un 72% en abril, reflejando el tamaño del mercado interno. La conectividad en Canadá cayó un 85% en abril. Desde entonces, la conectividad ha ido recuperándose, aunque todavía está considerablemente rezagada en comparación con los niveles anteriores a la pandemia de la Covid-19. 

La caída de la demanda en Canadá es consecuencia del hecho de que solo los ciudadanos y residentes canadienses pueden ingresar al país y las reglas de cuarentena que existen para llegadas internacionales e incluso en algunos casos para viajes nacionales.

«Restaurar la conectividad aérea en América del Norte es esencial para respaldar recuperación en la región. La conectividad aérea juega un papel vital en la habilitación del comercio, que proviene de las cadenas de suministro globalizadas y la inversión asociada.  La conectividad aérea también es fundamental para apoyar los flujos turísticos en la región. Todos los años 146 millones de turistas internacionales llegaban a Estados Unidos y Canadá y el 60% de estos visitantes lo hacían vía aérea», recalca Cerdá. 

Para el caso de América Latina, en abril de 2019 había 1,780 ciudades pares únicas conectadas con el mundo. «La conectividad aérea se ha interrumpido significativamente debido a la pandemia de Covid-19. El número de pares de ciudades únicas que conectan América Latina dentro de la región y el resto del mundo se redujo en más de la mitad».

En abril de 2020, había en Latinoamérica solo 680 pares de ciudades únicas conectadas dentro de la región y el mundo, en comparación con las 1,780 que había en abril de 2019.  

La pandemia quebró la conectividad aérea en Latinoamérica. En los cinco principales mercados se refleja una caída de las conectividad en más de 80% en comparación con 2019.

Por ejemplo la conectividad aérea medida en millones de asientos entre los 5 países más conectados de América Latina y el Caribe región (México, Brasil, Colombia, Perú y Chile), los niveles de conectividad disminuyeron en 85% o más a principios de abril de 2020 en comparación con abril de 2019. Y aunque la conectividad se ha ido recuperando, todavía está rezagada en comparación con los niveles anteriores a la pandemia.

En el caso de México la conectividad aérea cayó en 86% en abril en comparación con el último año; en Brasil 92%, en Colombia 98%, en Perú 95% y en Chile 85%.

«Restaurar la conectividad aérea en los países de América Latina y el Caribe es fundamental para apoyar la recuperación de las economías locales. La conectividad aérea es vital para sostener los flujos turísticos, especialmente relevantes para las economías de la región que dependen en gran medida de el turismo como fuente de crecimiento económico. Cada año 73 millones de turistas internacionales llegaban a  Latinoamérica y el 51% de esos visitantes viajaban a la región por vía aérea«.

La conectividad aérea también juega un papel vital en la habilitación del comercio, que a su vez ha resultado de las cadenas de suministro globalizadas y la inversión asociada. Muchas aerolíneas adaptaron sus operaciones para mantener las cadenas de suministro en movimiento durante la crisis. Para ayudar en la respuesta global a la pandemia de coronavirus, la industria se ha movilizado recursos de formas novedosas para garantizar la entrega de equipos médicos críticos.

Durante el confinamiento y el cierre de los vuelos comerciales regulares, las aerolíneas del mundos realizaron más de 39 mil 200 vuelos de repatriación para llevar a 5.4 millones de personas a sus países

Peter Cerdá, vicepresidente de la IATA refiere que con protocolos de seguridad comprobados y guías para que se realicen los viajes de forma segura en avión, es hora de que se quiten todas las barreras y se permita el regreso de la aviación.

Sostiene que las cuarentenas y las restricciones fronterizas acaban con la demanda aérea, mientras que los países en la región que aplican solo pruebas sistemáticas como requisitos para viajar, ha registrado una recuperación en las reservas de vuelos para un mes de alta demanda como el próximo mes de diciembre.

«Los Mercados que son más restrictivos con cuarentena obligatoria, destinos limitados o completamente cerrados a extranjeros, tienen menos reservas. Mientras tanto, los países abiertos o los países con requisitos como la presentación de la prueba negativa de Covid-19 tienen más reservas para diciembre. La apertura genera más demanda y una recuperación más rápida de la aviación», indica Cerdá.

Cerdá afirma que «las pruebas ofrecen una forma prometedora de reiniciar los viajes aéreos mientras se esperan las primeras vacunaciones«. 

El vicepresidente de la IATA indica que el desarrollo de la vacuna si bien es un  hecho prometedor, es fundamental continuar implementando y adaptando todas las protocolos que la industria aérea ha ideado para garantizar que volar sigue siendo uno de los  entornos más seguros  durante esta pandemia. «La aviación desempeñará un papel clave en la distribución de vacunas y, por lo tanto, nuestro llamado es a que los gobiernos trabajen con nosotros para garantizar que podamos seguir accediendo a la infraestructura necesaria para operar de manera segura y confiable«.