Expertos explican por qué recoger el equipaje, durante una emergencia, puede costar vidas y retrasar la salida de todos los ocupantes.
La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA, por sus siglas en inglés), en conjunto con la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI/ICAO) y la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA), presentó la campaña “Salva una vida, no una maleta”, una iniciativa dirigida a los pasajeros para reforzar el comportamiento adecuado durante una evacuación de emergencia.

El programa surge tras una investigación que evidenció que muchas personas continúan intentando recuperar sus pertenencias personales antes de abandonar una aeronave, una acción que puede poner en riesgo la vida de todos los ocupantes.

Los estudios revelaron que solo 18% de los pasajeros sabe que los procedimientos de certificación exigen evacuar una aeronave en 90 segundos, mientras que 38% cree que el proceso requiere más tiempo.

Aunque 80% asegura conocer qué hacer durante una evacuación, únicamente 61% identifica correctamente que debe dejar todos sus objetos personales a bordo. En otras palabras, casi 4 de cada 10 pasajeros desconocen una de las reglas más importantes para sobrevivir en una emergencia.

La campaña transmite mensajes sencillos y directos:
- Escuchar a la tripulación.
- Moverse rápidamente.
- Dejar todo el equipaje atrás.
- No detenerse a tomar fotografías.
- Mantener libres las salidas de emergencia.
- No manipular equipaje sobre los toboganes de evacuación.

El lema central es contundente: “Cada segundo cuenta. Salva una vida, no tu equipaje”. Según los especialistas, que participaron en el proyecto, el principal reto es modificar un comportamiento humano natural que lleva a muchas personas a intentar rescatar objetos como computadoras, pasaportes o pertenencias de valor.

Durante la presentación se recordaron evacuaciones exitosas, entre ellas un incidente en Haneda (Japón), en 2024, y el accidente de Air France en Toronto, en 2005, donde los pasajeros siguieron las instrucciones de la tripulación. Los responsables de la iniciativa consideran que la educación es la herramienta más efectiva para cambiar conductas y mejorar la seguridad.

Aunque algunos reguladores analizan posibles sanciones para quienes incumplan las instrucciones durante una evacuación, la prioridad actual es lograr que los viajeros comprendan que, en una emergencia, la vida vale mucho más que cualquier equipaje.
