La IATA reportó el crecimiento del transporte aéreo de mercancías, liderado por Asia-Pacífico, mientras Oriente Medio registró la mayor caída debido a las interrupciones provocadas por la guerra en la región.
La carga aérea mundial mantuvo su trayectoria de crecimiento durante abril de 2026, a pesar de las severas disrupciones logísticas provocadas por el conflicto en Oriente Medio. Según datos divulgados por la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA, por sus siglas en inglés), la demanda global de carga, medida en toneladas-kilómetro de carga (CTK), registró un incremento interanual de 4,0%, mientras que la capacidad disponible (ACTK) cayó –0,4% frente a abril de 2025. El desempeño estuvo impulsado principalmente por los flujos comerciales vinculados a Asia, aunque la guerra en la región del Golfo continuó afectando corredores estratégicos y limitando la oferta de capacidad.

“La demanda de carga aérea creció 4 % interanual en abril, impulsada por los fuertes flujos comerciales vinculados a Asia. Sin embargo, esta noticia positiva oculta un entorno operativo más complejo”, señaló Willie Walsh, director general de la IATA. El ejecutivo destacó que las interrupciones en los principales centros logísticos del Golfo Pérsico están reconfigurando las rutas comerciales internacionales, aunque los cargueros dedicados han permitido sostener las cadenas de suministro. La coyuntura se desarrolla, además, en un escenario de mayores costos, con un aumento interanual de 121,1% en el precio del combustible para aviones y de 77,7% en el petróleo crudo, mientras que el comercio mundial retrocedió 2,1% en marzo respecto al mes anterior.
A nivel regional, Asia-Pacífico lideró el crecimiento mundial con un aumento de 10,5% en la demanda de carga aérea, seguida por África (+7,7%), Europa (+6,0%) y América del Norte (+5,0%). En contraste, Oriente Medio registró el peor desempeño global con una caída de –18,2% en la demanda y una reducción de –22,9% en la capacidad, reflejando el impacto directo del conflicto regional. Por su parte, América Latina y el Caribe mostró una contracción de –2,8% en la demanda, aunque su capacidad aumentó 1,2%.

Las principales rutas comerciales también mostraron resultados dispares. El corredor Europa-Asia encabezó el crecimiento con un avance de 16,2%, acumulando 38 meses consecutivos de expansión, seguido por Dentro de Europa (+14,0%), Dentro de Asia (+13,0%) y África-Asia (+12,8%), esta última con diez meses consecutivos de crecimiento. En sentido contrario, las rutas vinculadas al Golfo continuaron debilitándose: Europa-Oriente Medio cayó –25,9% y Oriente Medio-Asia retrocedió –22,4%, confirmando que las tensiones geopolíticas siguen condicionando la evolución del mercado mundial de carga aérea.